miércoles, 11 de septiembre de 2013

Dax (Francia), día 8 de septiembre de 2013.

Ficha del festejo:
Plaza de toros de Dax (Francia). Lleno de "no hay billetes". Toros de Alcurrucén (1º y 6º), Victorino Martín (2º y 3º) y Garcigrande (4º y 5º). Tras finalizar el paseíllo el publico obligó a saludar a los dos toreros. El tercer toro de la tarde cogió en el tercio de banderillas a Antonio Jiménez "Lili" fracturándole la muñeca izquierda y a Paco Peña afortunadamente sin consecuencias, los dos miembros de la cuadrilla de Morante de la Puebla. Tras banderillear al quinto toro se desmonteraron los banderilleros de Morante de la Puebla, Paco Peña y Francisco Javier Sánchez Araujo. Javier Ambel de la cuadrilla de Sebastián Castella también se desmonteró al banderillear al sexto.

Morante de la Puebla (de catafalco y oro): Silencio, palmas tras dos avisos y silencio.

Sebastián Castella (de azul purísima y oro): Oreja  tras aviso, oreja y gran ovación de despedida.

Crónica:
Sebastián Castella paseó una oreja del segundo, un toro con el hierro de Victorino Martín al que el francés cuajó una faena seria, compacta y firme que contó con dos series sobre la diestra en las que corrió con templanza la mano ante un animal tardo. Bueno fue el final de faena, al natural, en el centro del ruedo frente a un animal al que le costó repetir. Mató de estocada trasera. 
Otro trofeo logró del cuarto, un toro muy bien presentado de Garcigrande y que embistió con temple y recorrido por el pitón derecho. Castella, que abrió la faena sentado en el estribo, firmó una labor interesante y completa, especialmente en el toreo en redondo. Asentado y templado, logró varias series con entidad e importancia. Más reservón y sin humillar fue el toro por el pitón izquierdo. Actuación de torero macizo.
El sexto, de Alcurrucén fue un toro bajo y bien hecho, reservón y tardo de salida, defectos que se acrecentaron en la muleta. Ante él, Castella puso voluntad y tesón en una labor en la que lo intentó por ambos lados y también en el toreo de cercanías pero el lucimiento fue imposible.
Abrió plaza un toro de Alcurrucén, ofensivo por delante, que se quedó corto y no desarrolló ninguna clase. El sevillano dejó destellos de su tauromaquia como unos ayudados por alto en el inicio de faena. Eso fue lo más destacado de una faena carente de contenido.
Hondo y serio fue el victorino tercero para el de La Puebla. Castigado en varas, el toro se orientó en banderillas, cogiendo a Antonio Jesús Jiménez "Lili" a la salida del par. El subalterno pasó a la enfermería con la muñeca izquierda fracturada. Muy complicado de banderillear, cogió también a Paco Peña, que resbaló, siendo volteado aparentemente sin consecuencias. Morante hizo un esfuerzo con el toro, que desarrolló sentido. Imposible fue el pitón izquierdo. A fuerza de intentarlo y de mucho tesón le robó muletazos de un gran mérito. Se atascó con los aceros, llegando a escuchar los dos avisos.

El quinto, con el hierro de Garcigrande, fue un toro bajo y bien hecho ante el que se lucieron en banderillas Paco Peña y Sánchez Araújo, obligados a saludar. Tuvo bondad y una dulce embestida el toro que tan sólo duró una serie antes de rajarse y buscar las tablas. Lo intentó el sevillano ante un toro bajo de raza. Lo mejor, un quite a a pies juntos por verónicas y una bella media de remate.

Fuente: Aplausos.es










domingo, 8 de septiembre de 2013

Ronda (Málaga), Tradicional Corrida Goyesca, día 7 de septiembre de 2013

Ficha del festejo:
Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda. LVII edición de la tradicional corrida goyesca. Lleno de "no hay billetes". Se lidiaron toros de Juan Pedro Domecq de correcta presencia, 1º muy flojo, 2º sin clase, 3º a más, 4º sin fuerzas, 5º de Parladé complicado y 6º, apagado.
Tras finalizar el paseíllo el público obligó a saludar a Morante una fuerte ovación. Como curiosidad el mozo de espadas también iba vestido de goyesco.
Saludó tras parear al tercer toro Alejandro Sobrino y en el cuarto el banderillero Paco Peña.
Al finalizar el festejo Morante de la Puebla salió a hombros a pesar de que el Reglamento Andaluz dicta que que se deben cortar 4 orejas para salir a hombros en corridas de único espada. 

Morante de la Puebla (de azul rey con pasamanería azabache): Ovación, oreja, dos orejas, silencio, ovación con saludos tras dos avisos y ovación de despedida.

Crónica:
El primero, muy flojo de fuerzas y de condición, no permitió el lucimiento. Morante apenas pudo dejar dos lances a pies juntos con la capa y con la pañosa algunos muletazos sueltos sobre el pitón derecho. Airoso y fácil el torero, algún remate por abajo tuvo sabor. Hizo la faena con la espada de verdad y lo pasaportó de una estocada de efecto rápido tras la que saludó una ovación.
El segundo fue un toro con más motor y fue picado con dificultades, derribando en el primer intento. Con más picante y alguna dificultad el de Juan Pedro, impidió que la faena fuera redonda. Morante firmó muletazos inconexos pero muy buenos, adornados con algún molinete y pases de la firma sensacionales. Una tanda muy reunida con la derecha al final del trasteo fue la más reunida. La torería y la manera de andar con él del diestro sevillano fueron notorias. Lo tumbó de una estocada corta en las mismas péndolas y paseó la primera oreja de la tarde.
Noble pero irregular en su juego el tercero. Las verónicas de recibo fueron muy buenas pero soberbio el quite, sobre todo la media, un cartel de toros. Morante fue toreando con suavidad en tandas de derechazos de una majestuosidad y solemnidad pasmosa. Faena a fuego lento, deliciosa en toda. El remate han sido tres naturales de frente irrepetibles. De nuevo muy eficaz con la espada con una estocada corta y dos orejas.
Poco que hacer ante el cuarto, toro muy flojo y sin romper nunca hacia adelante. El de la Puebla, tras dejar algún natural estimable, abrevió y mató de nuevo con una facilidad pasmosa.
No pudo brillar con el capote con el quinto, con el hierro de Parladé. Recetó tres tandas Morante muy buenas por el pitón derecho y en ese momento, entre el molesto viento y la incierta condición del toro, todo se vino a menos. Los dos avisos fueron fruto del largo rato que tardó en cuadrar al astado, que puso en apuros al torero en un arreón haciéndole hilo. Lo tumbó de media estocada.

Morante se arrebató con el que cerraba la función. Lo recibió con una larga de rodillas para ya de pie endilgarle tres o cuatro verónicas sublimes. Sorprendió el sevillano pidiendo los palos, clavando con pureza en los dos primeros y con un sensacional tercer par de banderillas cortas al quiebro sentado en una silla. La plaza loca. Desafortunadamente, el de Juan Pedro llegó a la muleta con una embestida muy desclasado, punteando los engaños. Morante, que brindó a Rivera Ordóñez, mató mal en esta ocasión.

Fuente: Aplausos.es





















Huesca, día 10 de agosto de 2013.

Ficha del festejo:

Plaza de toros de Huesca. Primera de la feria de San Lorenzo. Lleno de "no hay billetes". Se lidiaron toros de Gerardo Ortega. 

Enrique Ponce (de y oro): Silencio, dos orejas, saludos, dos orejas y  saludos.
Morante de la Puebla (de catafalco y plata): Herido, oreja que pasea su cuadrilla.

Crónica:
Morante de la Puebla ha sido corneado por el segundo toro del festejo que se ha celebrado esta tarde en Huesca. El animal prendió al torero cuando éste epilogaba su labor toreando sobre el pitón izquierdo, suspendiéndole largo rato en el aire y provocándole una cornada en la parte interna del muslo izquierdo. Durante su traslado a la enfermería, el sevillano iba tapándose con sus manos la herida. El de Gerardo Ortega fue un toro noble y manejable al que le faltaron finales, quedándose debajo de las zapatillas del torero y metiéndose por dentro en el momento del percance. Despachó Ponce al toro, pero como Morante lo estaba cuajando, El Lili paseó una oreja en nombre de su jefe de filas.
Tras el percance, Enrique Ponce se enfrentó en solitario a la corrida, cortando las orejas del tercer y quinto toro. El manejable tercero tuvo buena condición. Fue noble aunque bajo de raza y sin terminar de rebosarse. Ponce lo entendió magistralmente, tirando de técnica, conocimientos y temple en su toreo por ambos lados. Hubo elegancia y reposo en una labor en la que el toro no enganchó ni una vez el engaño. Puso mucho el valenciano, que mató de una gran estocada y fue premiado con el doble trofeo.
Ante el quinto, noble y manejable, cuajó una faena impecable de técnica, primor y entrega. Todo a favor del toro. Ligó los muletazos de uno en uno en un palmo de terreno, con temple y suavidad. Dio muchas ventajas al toro, exprimiéndolo con inteligencia y soberbia ambición, llegando a echarse de rodillas en el tramo final. Mató de estocada y cortó otros dos trofeos.
Otro faenón logró ante el cuarto, un buen toro. Toreó con ligazón, reunión, temple y compostura. A placer el de Chiva, que imprimió profundidad a sus muletazos. Excelente resultó su toreo en redondo sobre la diestra. Inspirado y a gusto. Puso a la plaza en pie. Coronó todo con ayudados finales, torerísimos, pero dos pinchazos impidieron el triunfo.
Cerró plaza un burel noble y manejable con el que Ponce volvió a realizar una enjundiosa faena. El maestro dio tiempos, llenó la escena y firmó series ligadas de superior estética frente a un público muy volcado. Labor variada, templada, de mucho pulso. Belleza en todo. Hizo incluso la poncina, concluyendo con trincherillas de cartel. Pinchazo tras recitar en la suerte de recibir y media estocada. Hubo saludos.

El primero fue un toro bajo y armónico, pero descastado, aplomado y flojo. Con el deslucido animal, parado y sin alma, Ponce no tuvo opciones. Faena repleta de mimo y paciencia, pero sin lucimiento posible.

Parte facultativo de Morante de la Puebla:
Según el parte médico firmado por el doctor Daniel Vaca Vaticón, cirujano jefe de los servicios médicos de la plaza de toros de Huesca, Morante presenta una "cornada en el tercio medio cara interna del muslo izquierdo con tres trayectorias: la primera ascendente que diseca el fémur en la cara anterior hasta trocante mayor de unos 30 centímetros; otra ascendente hacia arriba y hacia adentro hasta la región inguinal de 15 centímetros; y la tercera ascendente y hacia afuera y hasta la línea del fémur de otros 20 centímetros. Rotura de vasos perforantes con intenso sangrado".

El parte añade que la operación "se ha realizado con anestesia local más inhaladora. Se ha reconstruido la masa muscular y dérmica. Se suturan las tres trayectorias y se le coloca un vendaje compresivo y se le traslada a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital San Jorge de Huesca. El paciente está consciente, bien orientado y con respiración espontánea. Su frecuencia cardíaca es de 82 pulsaciones por minuto. Se le ha hecho un TA/124/72. Pronóstico grave".

Fuente: Aplausos.es







sábado, 10 de agosto de 2013

El Puerto de Santa María (Cádiz), día 4 de agosto de 2013.

Ficha del festejo:
Plaza de toros del Puerto de Santa María. Casi lleno. Se lidiaron toros de Juan Pedro Domecq y uno de Parladé (3º bis) serios de pitones, bajando el nivel de presentación el 2º y 3º. Fue bueno el 4º con poca duración y también destacó el bravo 6º. Al finalizar el paseíllo el público obligó a saludar a Morante y Manzanares. Saludaron tras banderillear Luis y Raúl Blázquez y Curro Javier.

Morante de la Puebla (de nazareno y oro): Silencio, silencio con algunos pitos y fuerte ovación tras aviso.

Jose Mari Manzanares (de grana y azabache): Oreja, oreja con fuerte petición de la segunda y bronca al presidente y ovación tras fuerte petición.

Crónica:
Manzanares se ha llevado el gato al agua en el mano a mano sostenido con Morante de la Puebla esta tarde en El Puerto de Santa María. Dos orejas paseó el alicantino, que sufrió una voltereta entrando a matar y que rivalizó en quites con el sevillano en el cuarto toro del festejo. Ese fue quizás el momento más emotivo de un espectáculo en el que el de La Puebla, con el peor lote, saludó una ovación.
Manzanares paseó la primera oreja de la tarde ante el segundo, un toro anovillado que se tapaba por la cara pero que causó las protestas del público de salida. Luego, tras un tercio de varas de puro trámite, el de Juan Pedro se movió bien y con calidad por el lado derecho, por donde cimentó su faena el alicantino en cuatro series destacables. Al natural toreó más despegado antes de matar de una gran estocada al volapié de la que salió el toro muerto sin puntilla.
Otro trofeo conquistó del buen cuarto, en el que el público pidió con fuerza la segunda oreja para el torero, que brindó su faena a Pepín Liria. Manzanares lo recibió con un manojo de estupendas verónicas que provocaron las palmas por bulerías del público. Lo llevó después hasta el caballo galleando por chicuelinas y Morante, percatado de la buena condición del astado, quitó por verónicas con el sello de la casa. El alicantino, espoleado por el sevillano, le replicó por tafalleras en el que fue el momento álgido de la tarde hasta ese momento. Luego, arrancó con la muleta por ayudados por alto, siguiendo la faena en los medios con cuatro series por el pitón derecho con el animal galopando bien en el engaño. Mató recibiendo después de citar al animal hasta cinco veces, dejando una estocada contraria y siendo volteado sin consecuencias.
Cerró plaza un toro bravo, exigente, que tomó la muleta con fijeza. Lo picó muy bien José Antonio Barroso e igualmente bien estuvo de nuevo Manzanares con la muleta, especialmente toreando por el pitón derecho, por donde ejecutó series de pases largos y templados. Mató de pinchazo hondo y estocada, saludando una ovación del público.
Abrió plaza un juampedro de nefasto juego. El animal, de 500 kilos y pelo colorado, se paró a plomo. Morante, que se estiró bien de salida en tres lances a la verónica por el pitón izquierdo, realizó una faena de aliño refrendada de sablazo y descabello. Hubo silencio para el sevillano y pitos para la res.
El tercero fue devuelto por descoordinado y en su lugar salió un sobrero con el hierro de Parladé de feas hechuras que se paró y derrotó ya de salida. Tomó un puyazo con genio y llegó descastado al último tercio, quedándose muy corto en sus viajes, sobre todo por el pitón izquierdo. Sólo destacó algún trinchereazo antes de matar de pinchazo hondo.
Recibió al jabonero quinto bien a la verónica, pero el animal, poco picado, llegó descastado a la faena de muleta. El sevillano, aun sin cortar orejas, logró una faena de actitud lidiadora y un fondo de valor importante. Hubo afán y voluntad en una faena larga -en la que llegó a sonar un aviso-, intentando por todos los medios el lucimiento. Faena para aficionados, que obligaron a saludar al de La Puebla.


Fuente: Aplausos.es








Pontevedra, día 3 de agosto de 2013.

Ficha del festejo:
Plaza de toros de Pontevedra. Algo más de tres cuartos de plaza. Se lidiaron toros de Alcurrucén, bien presentados y de buena condición aunque justos de fuerza. Destacó por su calidad el quinto. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Santiago de Compostela.

Enrique Ponce (de tabaco y oro): Ovación con saludos y palmas.

Morante de la Puebla (de catafalco y plata): Oreja tras aviso y vuelta al ruedo tras aviso.

Sebastián Castella (de celeste y oro): Oreja y oreja con petición de la segunda.

Crónica:
El segundo fue un toro de buena condición, con calidad y Morante lo cuajó de salida en un buen recibo a la verónica y un quite por chicuelinas de mucho sabor. Faena templada, parsimoniosa y de buen gusto por ambos pitones. El sevillano dejó detalles de enorme torería y belleza dentro de un conjunto variado en el que brilló su toreo sobre la izquierda. Naturales despaciosos y de notable trazo. Remató de estocada trasera pero tardó en doblar el alcurrucén, quedando el premio en una oreja. El quinto fue el toro de mejores prestaciones del encierro. De nuevo el de la Puebla se gustó con la capa en verónicas preciosas y un quite por chicuelinas marca de la casa. El sevillano bordó literalmente el toreo en una faena soberbia por su naturalidad, gusto y compás. Toreó muy despacio sobre la diestra ante un toro que persiguió el engaño con calidad y buen son. Hubo momentos para la inspiración y la improvisación. Cinco pinchazos previos a una estocada le privaron de cortar las dos orejas. Clamorosa la vuelta al ruedo.
Otro trofeo logró Sebastián Castella del tercero, un toro abanto en los primeros compases de la lidia pero al que el francés recogió muy bien en un trasteo lleno de firmeza, quietud y largura. El torero galo aprovechó el buen pitón derecho del animal para construir una labor compacta y templada. La faena al sexto, un toro flojo, la abrió Castella con estatuarios sin enmendarse. Fue faena de oficio y empeño en la que puso la emoción que le faltó al toro. Una estocada trasera le valió un segundo trofeo que le abrió la puerta grande.

Enrique Ponce saludó una ovación tras despachar al primer alcurrucén de la tarde, un toro noble y manejable pero de escasa emoción y fuerza. El valenciano puso todo de su parte en un trasteo en el que destacó su técnica, pulcritud y templanza, fundamentalmente en el toreo en redondo. No tuvo suerte con el cuarto, un toro flojo y justo de fuerzas ante el que el valenciano lo intentó por ambos lados pero el lucimiento fue imposible.

Fuente: Aplausos.es