miércoles, 27 de noviembre de 2013

San Luis de Potosí (México), día 22 de noviembre de 2013

Ficha del festejo:
Plaza de toros El Paseo. Tres cuartos de plaza. Se lidiaron toros de Julián Hamdan (1º, 2º y 3º), Montecristo (4º y 5º) y Guanamé (6º). Salvo el primer toro que tuvo bastante clase, el resto del encierro no terminó de romper.

Morante de la Puebla (de teja y oro): Oreja y ovación con saludos tras petición.

Juan Pablo Sánchez (de celeste y oro): Ovación con saludos en su lote.

Arturo Saldívar (de y oro): Ovación con saludos en ambos.

Crónica:
Abrió plaza Morante de la Puebla, quien antes de dar paso fue una faena de las que dan ganas de escribir, pues simplemente bordó el torero, ante un toro de nombre ‘Corsario’ de Julián Handam, al que torero largo y con mucho sabor con el capote, rematando con una tersa media muy torera. Con el capote, el de Puebla del Río estuvo enorme, corriendo la mano largo, templado y con la mano muy abajo; es decir más arte y clase es imposible de ver, destacando que fue una faena larga. Con la espada en el primer viaje dejó un pinchazo hondo y después hasta la cinta. Tarde pero el juez de plaza y sus acompañantes le dieron una oreja, misma que agradeció en el centro del ruedo para después resguardarse en el callejón, es decir sin pasear el trofeo.
El segundo de festejo, un toro joven llevó por nombre ‘Enamorado’ que correspondió a Juan Pablo Sánchez, quien estuvo bien a la verónica. Con la muleta un toro de sobrada calidad al que le recorrió la mano largo y templado por ambos lados, era tan largo que el diestro no reponía terreno. Luego de pinchar dejó la espada en buen sitio, para ser premiado con una salida al tercio.
‘El Redentor’ fue el tercero del festejo un toro pitado de salida por el respetable con el que Arturo Saldivar realizó faena de valiente al estar con la muleta en la mano, poniéndose muy cerca de los pitones y corriendo la mano por el derecho, estuvo muy valiente. Con la espada estuvo pesado escuchó palmas en el tercio.
Morante de la Puebla enfrentó a ‘Cigarrero’ de la ganadería de Montecristo, un toro complicado con el cual el diestro estuvo poderoso, metiéndolo la muleta para arrancar literalmente muletazos por ambos lados, calando los ejecutados por el derecho, incluso se llevó un susto quedándose colgado de los pitones sin consecuencia.  Con la espada la dejó entera aunque tendida en buen sitio la gente pidió la oreja pero el juez la negó.
‘Revolucionario’ de la vacada de Montecristo correspondió a Juan Pablo Sánchez quien estuvo tesonero desde capote, mismo que con la muleta enfrentó a una res que cambió de lidia, pues regatea las embestidas, pero que pese a ello el de Aguascalientes estuvo corriendo la mano por ambos lados con clase cuando el toro le embestía. Mató al primer viaje dejando media espada, para que la gente lo sacara al tercio.
Cerró plaza ‘Llanero’ de la ganadería de Guaname, un toro-toro con trapío y edad que enfrentó Arturo Saldivar quien estuvo bien a la verónica previa larga de rodillas.  Su labor la inició de rodillas en el centro del ruedo para ya de pie instrumentar por derecha largo ante un toro que metía bien la cabeza y que embestía con clase. Con la espada en el primer viaje la dejó a la mitad trasera, tomando la espada corta terminado en el quinto golpe.
Fuente: agenciadenoticiasslp.com


















miércoles, 20 de noviembre de 2013

Guadalajara (México), día 17 de noviembre de 2013.

Ficha del festejo:
Plaza de toros Nuevo Progreso de Guadalajara. Tres cuartos de entrada. Se lidiaron toros de Los Encinos (1º, 4º bis y 5º) y San Isidro, de juego desigual; y dos toros de regalo (Fernando de la Mora, bueno; y de Pepe Garfias, inválido). Destacó picando al quinto David Vázquez.

Morante de la Puebla (de verde y oro): pitos tras tres avisos, pitos tras dos avisos y silencio.

Julián López "El Juli" (de catafalco e hilo blanco): ovación con saludos, ovación con saludos y oreja con petición de la segunda.

Ricardo Frausto (de blanco y oro): ovación en el de su alternativa y palmas.

Crónica:
La tarde se la llevó El Juli, que se armó de raza e hizo gala de su condición de figura para darlo todo en el ruedo, después de que cierto sector del público se metiera con él en su primero, un toro que embistió con la cara a media altura y sin emplearse, con una embestida tosca y desclasada, virtudes que intentó tapar un templado Juli, que llevó siempre embebido al toro en la muleta, con mando y mano baja. La faena se basó sobre la izquierda, el mejor pitón del toro. Autoridad y raza la del torero para sacar agua de un pozo seco. Mató al segundo intento, teniendo que descabellar.
Con la miel en los labios se quedó el público después de que el quinto toro se lesionara la mano izquierda cuando El Juli estaba bordando el toreo y poniendo la plaza al rojo vivo. Buen toro el de Los Encinos, que embistió con acometividad y a más. Antes de entrar a matar, el madrileño anunció que regalaba el sobrero. Mató a la primera.
Y con el sobrero llegó el éxtasis y lo mejor del festejo. Con el de Fernando de la Mora, El Juli rindió al público de Guadalajara en una faena antológica. Julián fue poco a poco metiendo en la muleta al de Fernando de la Mora. Inicio técnico, sobando primero y sin obligar a su oponente para después bajarle ya la mano con el toro muy entregado, cuajando una faena torera, llena de raza y ambición, yendo a más ante un público totalmente volcado. Faena llena de frescura con un Juli abandonado y roto, defendiendo su sitio. Actuación importante entre gritos de ¡torero, torero!. Mató al segundo intento, echando mano del descabello.Oreja de peso, que era de dos, aunque el juez de plaza se negó a sacar el segundo pañuelo.
Buena suerte, nº 27, de 490 kilos y del hierro de Los Encinos, fue el toro con el que Ricardo Frausto tomó la alternativa. Brilló el toricantano con un buen recibo a la verónica y en un quite por ceñidas gaoneras. Tras la ceremonia, brindó a sus padres. La pena fue que el toro no acompañase y se rajase pronto, pero dejó muy buenas sensaciones.
Frausto no quiso quedarse atrás después de lo de El Juli y fue todo voluntad y actitud frente al sexto. Lo dio todo con un astado que se aplomó pronto, pero dejó muy buen sabor de boca. Mató al segundo intento esfumándose cualquier posibilidad de premio.
No fue la tarde de Morante. Abrevió con su primero, un toro muy agarrado al piso y con peligro con el que el sevillano lo intentó con poca fortuna. Estuvo muy desacertado con la espada, llegando a escuchar los tres avisos.
El cuarto se partió un pitón y fue devuelto a los corrales. En su lugar salió un sobrero de Los Encinos, con el que Morante no lo vio claro y volvió a abreviar. Únicamente destacó en acompasadas verónicas. Volvió a estar desafortunado con los aceros y desató el enfado del público. Destacó picando David Vázquez, muy ovacionado.

No contento, decidió regalar otro sobrero, de Pepe Garfias, un inválido que se echó en el tercio de banderillas. Cuando iba a ser apuntillado, se levantó y tras clavar un tercer par, Morante cogió la espada y lo despachó enseguida.

Fuente: Aplausos.es




domingo, 10 de noviembre de 2013

México, día 3 de noviembre de 2013

Ficha del festejo:
Plaza de toros monumental de México. Más de media plaza. Se lidiaron toros de Julián Hamdan y Celia Barbosa (3º y 4º bis) muy mal presentados, de escaso trapío. Tercero y cuarto  (devueltos ante la bronca) y quinto, fuertemente protestados. Al término del paseíllo, el público obligó a saludar a Zotoluco por su 70 paseíllo en la Plaza México, que compartió la ovación con los compañeros de cartel. Saludó tras banderillear al tercero Diego Bricio y Cristian Sánchez en el cuarto.

Eulalio López "Zotoluco" (de berenjena y oro): oreja con petición de la segunda y silencio.

Morante de la Puebla (de nazareno y oro): silencio y silencio tras aviso.

Diego Silveti (de verde y oro): silencio y ovación con saludos.

Crónica:
Abrió plaza un toro noble y manejable de Hamdan, que tuvo tanta calidad como falta de empuje, fuerza y poder. Zotoluco, obligado a saludar tras romperse el paseíllo, realizó una faena templada y suave, sin apretar ni obligar a su oponente, pero que tuvo momentos estimables al natural. Fue mejor la ejecución que la colocación de la espada, logrando cortar una oreja. El nulo trapío del cuarto incendió al público que protestó con fuerza hasta que el juez de plaza ordenó devolverlo. El cuarto bis fue un sobrero de Celia Barbabosa, deslucido, ante el que Zotoluco no se acopló en una faena breve.
Morante dejó su sello ya de salida al segundo en media docena de lances a la verónica de extraordinaria cadencia, empaque y belleza. Bonitas fueron las chicuelinas para llevar al toro al caballo y un posterior quite, también a la verónica. Poca historia tuvo la faena ante un toro con las fuerzas al límite ante el que el sevillano lo intentó por ambos pitones pero sin éxito. El quinto fue otro toro mal presentado. Falto de todo. Y protestado por el público. Morante se gustó de nuevo con la capa en cuatro lances y una bella media. La faena tuvo pinceladas de mucho gusto ante un toro falto de raza y sin continuidad. Aun así el sevillano logró muletazos de gran factura sobre la diestra, con relajo y encaje. Mal con la espada.

El anovillado tercero fue devuelto por su falta de trapío y ante las fuertes protestas del respetable volvió a los corrales. Salió en su lugar un sobrero de Celia Barbabosa, que resultó deslucido, sin clase y rebrincado. Lo intentó Silveti pero desistió pronto el torero azteca ante las pocas opciones de lucimiento. Cerró plaza un toro noble pero falto de emoción frente al que Silveti puso todo de su parte en una faena de amor propio y notable compromiso. Mejor al natural el mexicano, corriendo bien la mano y alargando la embestida de un animal a menos. Con el toro muy aplomado, Silveti se pegó un sincero arrimón, muy valiente y firme, que puso en pie a los tendidos. Finalizó por bernadinas y tan sólo el fallo con los aceros le dejó sin premio.

Fuente: Aplausos.es










Aguascalientes (México) día 2 de noviembre de 2013.

Ficha del festejo:
Plaza de toros de Aguascalientes (México) Primera de la feria de las Calaveras. Tres cuartos de plaza. Se lidiaron toros de San Martín, justos de presencia y mansos.

Morante de la Puebla (de catafalco y oro): silencio tras dos avisos y pitos tras tres avisos.

Juan Pablo Sánchez (de salmón y oro): Oreja y ovación.

Diego Silveti (de blanco y oro): vuelta al ruedo y ovación.

Crónica:
El primer festejo de las Calaveras se convirtió en una pesadilla. Una mansa corrida de San Martín condicionó una tarde en la que la gente esperaba con ganas el debut de Morante de la Puebla en su temporada mexicana. A eso se le sumó el viento para hacer más desapacible un festejo con todo a la contra para el sevillano. Su primero fue un manso de libro que no tuvo ni un pase. Su segundo pronto se paró y desarrolló peligro. Tardó en rodar el astado y para colmo el puntillero lo levantó, sonando finalmente los tres avisos.
Lo más destacado del festejo tuvo la firma de Juan Pablo Sánchez. El hidrocálido puso raza y temple para imponerse a la corrida. Cortó una importante oreja al primer toro de su lote, en una faena de mucho temple y aguante ante un toro que tuvo momentos de calidad que el matador aprovechó logrando conectar  al tendido. En su segundo, hubo  un comienzo de muleta vibrante, después de haber hecho un esfuerzo con el toro, cobró una gran estocada lo que la gente le agradeció su actuación con una fuerte ovación.

Diego Silveti demostró sus ganas de ser figura y no dejarse ganar nunca la batalla. En su primero, un toro sin clase ni recorrido, supo extráele lo poco que tuvo y llegar a los tendidos, que se le agradeció con una vuelta al ruedo. El que cerraba plaza pronto se apagó y Silveti acortó distancias en tandas de mérito junto a las tablas.

Fuente: Aplausos.es



domingo, 20 de octubre de 2013

Jaén, día 18 de octubre de 2013

Ficha del festejo:

Plaza de toros de Jaén. Tres cuartos de plaza. Se lidiaron toros de Murube (1º y 4º) nobles y de buen juego; Las Ramblas (2º y 3º) deslucidos, flojos y descastados; y Montalvo (5º y 6º) buenos, bravo el 5º, con gran calidad el 6º.

Diego Ventura: Ovación con saludos y dos orejas.

Enrique Ponce (de celeste y oro): Silencio y dos orejas.

Morante de la Puebla (de verde y oro): Pitos y oreja.

Crónica:
Diego Ventura y Enrique Ponce han abierto la puerta grande en la primera corrida de la Feria de San Lucas en Jaén. Ambos pasearon dos orejas de los segundos toros de sus respectivos lotes en un festejo en el que Morante de la Puebla tocó pelo tras lidiar al animal que cerró plaza.
Diego Ventura cortó las dos orejas del cuarto en Jaén. El de Murube, de buen juego, permitió el lucimiento del jinete sevillano, que formó un auténtico lío a lomos de Oro. Clavó ajustados pares al quiebro y en un momento de la lidia se encaró a un espectador que le recriminó su colocación, respondiendo el torero con tres soberbias banderillas. Se dirigió después al espectador cuando fue a cambiar de caballo y se dieron la mano en forma de reconciliación. Las palmas echaban humo. Concluyó con tres rosas y paseó el doble trofeo tras pinchazo y rejonazo entero. 
Ventura abrió plaza con un toro de Murube que tuvo nobleza. Anduvo con él espectacular templando a dos pistas y clavando al quiebro, especialmente con Nazarí y Cheque, caballos con los que puso la plaza en pie. Hubiera cortado dos orejas pero falló con el rejón de muerte y todo quedó en ovación con saludos.
Enrique Ponce triunfó a lo grande en el cuarto y cortó las dos orejas de un buen toro de Montalvo. El animal, de buena presentación, fue de más a menos en su juego. Embistió con bravura al capote del valenciano, que lanceó de salida rodilla en tierra a la verónica y después en pie con el compás abierto. La res respondió con calidad y franqueza también en el quite por delantales. Tras brindar a su suegro, Victoriano Valencia, arrancó por bajo y siguió cuajándolo por el pitón derecho. Conforme avanzó el trasteo, se fue afligiendo el de Montalvo, sacando a relucir el de Chiva su técnica y su maestría. Mató de buena estocada.
El segundo, con el hierro de Las Ramblas, ofreció muy poco juego. Enrique Ponce lo toreó con cadencia y gusto mientras duró, que fue muy poco. Con el capote se gustó en un quite por chicuelinas. Con la muleta, tiró de técnica y destacó en los primeros pasajes por el pitón derecho.
Morante de la Puebla obtuvo un trofeo del sexto, un montalvo que tuvo mucha calidad pero duró lo justo. El toro pareció lesionarse en una mano al rematar de salida en un burladero, pero, aún así, brilló el sevillano en el saludo capotero, poniendo a la plaza en pie intercalando verónicas y chicuelinas. El toro fue yendo a menos pero permitió el lucimiento en muletazos diestros de una calidad extraordinaria. Concluyó de una estocada baja.

El tercero, también de Las Ramblas, fue de peor condición aún que el segundo. Morante lució sólo en algunos lances, abreviando después en el último tercio. Pinchó y fue pitado.

Fuente: Aplausos.es