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domingo, 26 de agosto de 2012

Almería, día 23 de agosto de 2012

Ficha técnica:

Ficha del festejo:
Plaza de toros de Almería. Casi tres cuartos de plaza. Toros de Parladé, el 4º premiado con la vuelta al ruedo. Al finalizar el paseíllo el público obligó a saludar a los tres toreros.

Enrique Ponce (de celeste y oro): ovación con saludos y dos orejas.

Morante de la Puebla (de verde esperanza y oro): Oreja y palmas.

Sebastián Castella (de lila y oro): Ovación con saludos tras petición y oreja.

Crónica:
Abrió plaza un toro descastado, parado y soso de Parladé. Enrique Ponce porfió con el toro en una faena sin continuidad. Mató mal. Su segundo fue un toro muy bueno. Encastado. El valenciano ligó una faena ante un toro con emoción y que no paró de embestir. Alternó momentos buenos sobre la diestra con otros de menor brillantez en los que estuvo más destemplado. Hubo poncinas como colofón de su actuación y a pesar de pinchar en el primer intento paseó las dos orejas.

El que hizo segundo fue un toro noble pero de escasa duración. Morante de la Puebla anduvo enorme a la verónica en un saludo que tuvo cadencia, ritmo y belleza. Las dos medias, extraordinarias. El sevillano se volvió a lucir en un garboso quite por chicuelinas. La faena del torero de la Puebla tuvo torería y personalidad a raudales. Al natural hubo naturales largos y de buen trazo. Todo ello estuvo aderezado con adornos bellísimos. Cobró una estocada caída y paseó una oreja. El quinto no le gustó por su genio y lo despachó con rapidez de pinchazo y estocada.

El primero de Sebastián Castella fue un toro noble, manejable pero flojo. El francés lo saludó a pies juntos antes de realizar una faena irregular con un toro que perdió las manos. Pisó terrenos comprometidos en el final de faena y mató de estocada defectuosa. La buena faena ejecutada al noble sexto la arrancó con pases cambiados por la espalda. Anduvo templado y valiente en una labor finalizada entre pitones con un serio arrimón. Mató de estocada trasera y baja y cortó una oreja.

Fuente: Aplausos.es











Fuente: Aplausos.es

jueves, 25 de agosto de 2011

Almería, día 25 de agosto de 2011

Ficha técnica:

Ficha del festejo:
Plaza de Toros de Almería. Quinta de Feria de la Virgen del Mar. Más de tres cuartos de entrada. Toros de El Tajo (2º, 3º, y 6º) y La Reina (1º, 4º y 5º) justos de presentación, correosos, con movilidad y temperamento.

Morante de la Puebla (grosella y azabache): Herido en su primero y bronca.

Torres Jerez (de nazareno y oro): Palmas en el que mató por Morante, 2 orejas y ovación con saludos.

Alejandro Talavante (de malva y oro): ovación con saludos y oreja.

Crónica:
Tila para todos, por favor. Una ronda de infusión tranquilizante para pasar el trago en Almería. Porque los toros de Joselito, con más movilidad que clase y sin viajar nunca por derecho en las telas, metieron en la enfermería a Morante y Talavante. Los dos acabaron maltrechos sus respectivas lidias. Una feísima cogida que pareció no traer buen augurio la de Morante, que milagrosamente 'sólo' acabó en un pitonazo en la cara. Cosas de la vida, fue abroncado en su segundo, al que lidió en sexto lugar. Talavante tuvo una luxación en el hombro izquierdo y arrancó una oreja como botín del toro que le volteó. El local Torres Jerez, al calor de su público, cortó las orejas del toro más pacífico de un correoso sexteto.

Morante de la Puebla fue duramente volteado por el primero en el inicio de la faena, cuando trataba de sacarse el toro a los medios. El astado se metió por dentro por el pitón derecho y prendió por la pierna al de La Puebla, que perdió el equilibrio, y una vez en el suelo, el toro le lanzó un pitonazo a la cara lanzando también al torero contra el albero. Morante quedó conmocionado en el suelo y fue trasladado a la enfermería inconsciente. Se corrió turno y salió a matar a su segundo en sexto lugar, un animal que salió suelto y no dejó a Morante hilvanar el saludo capotero, aunque hubo dos lances con garbo y cadencia. El toro arreó en varas y banderillas poniendo en apuros a los subalternos, pero enseguida se refugió en toriles y no hubo modo de sacarlo. Morante, vista la imposibilidad de muletearlo abrevió y el público le abroncó.

El toro que le metió en la enfermería resultó complicado y peligroso, muy avisado por el pitón izquierdo, y Torres Jerez hizo un esfuerzo antes de despacharlo con habilidad. Luego cortó las orejas del segundo, toro noble pero de poca fuerza con el que estuvo decidido el almeriense, que dispuso una labor afanosa aderezada con detalles de torería y rematada de efectiva estocada. Después hizo un esfuerzo con su segundo, lidiado en cuarto lugar, un toro complicado y deslucido, que se movió sin viajar metido en las telas y tendió a meterse por dentro, sobre todo por el pitón izquierdo.

Talavante también resultó cogido en el quinto, toro con movilidad pero sin clase al que trató de torear muy largo y por abajo. El toro se le metió por dentro en la segunda serie y le volteó, propinándole dos varetazos a la altura del pecho y el estómago. Visiblemente dolorido, el torero no volvió loa cara y siguió en el ruedo. Hizo un esfuerzo, mató al toro y recogió una oreja antes de pasar a la enfermería, justo en el momento en que Morante la abandonaba entre la ovación cerrada del público a ambos espadas. El extremeño había resuelto antes con solvencia la incómoda embestida del tercero, toro que acometió con un molesto calamocheo y al que Talavante, muy firme, trató siempre de alargar la embestida por el pitón derecho dentro de una faena de mucho fondo, finalizada con manoletinas, que quizá debió tener más reconocimiento.

Fuente: Mundotoro.com

Pd: Opinión a título personal. Me parece lamentable la actitud del "público" almeriense, cuando el maestro Morante de la Puebla, después de recibir un pitonazo en la mandíbula y dejarlo inconsciente y aún así tener la vergüenza torera de salir a torear a su segundo toro, cuando lo más fácil hubiera sido quedarse en la enfermería, pero en un gesto de compromiso con el público sale a torear a su toro, sabiendo Morante en todo momento lo mala que estaba siendo la corrida y los "aficionados" en lugar de agradecer ese gesto, comiencen a tirar latas, vasos y demás objetos, a consecuencia de machetear a un toro mansísimo, que estuvo a punto de herir al "Lili" en el tercio de banderillas.







Fuente: Baltasar Gálvez y Aplausos.es