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viernes, 14 de marzo de 2014

Olivenza (Badajoz), día 9 de marzo de 2014.

Ficha técnica:
Plaza de toros de Olivenza (Badajoz). Casi lleno. Se lidiaron toros de Juan Pedro Domecq (6º bis), correctos de presentación, descastados y de pobre juego en conjunto. Al finalizar el paseíllo el público obligó a saludar a la terna.

Enrique Ponce (de grana y oro): ovación con saludos y palmas tras aviso.

Morante de la Puebla (de nazareno y oro): fuerte ovación con saludos tras petición y silencio.

Alejandro Talavante (de nazareno y oro): oreja tras aviso y petición de la segunda.

Crónica:
El tercero fue devuelto y en su lugar corrió turno. Alejandro Talavante cuajó una faena rotunda y contundente por su firmeza y valor frente a un animal sin entrega ni humillación. El extremeño aguantó miradas y consintió parones en un labor muy templada y torera. Se ajustó y se ciñó con el toro en tandas intensas por la complejidad de su oponente. Se tiró derecho a matar, cobrando una estocada entera. Oreja. El sexto tuvo buena condición pero embistió rebrincado y se defendió en cada acometida por su falta de fuerzas. El extremeño, muy templado, le ayudó a romper a base de darle pausas. Paciente el torero que tiró con pulso de su oponente. Mató de buena estocada y paseó un trofeo que le abrió la puerta grande.
Morante de la Puebla cuajó una faena llena de personalidad, torería y suavidad. Todo lo hizo despacio el sevillano que dejó muletazos exquisitos frente a un animal manejable pero a menos. Hubo detalles de mucho sabor y belleza. Dejó media estocada y saludó una ovación. Imposible fue el quinto. Flojo y blando, le costó mantenerse en pie. Inválido. Abrevió el sevillano ante el cabreo general del respetable.

Enrique Ponce no tuvo ninguna opción ante el primer juampedro, un animal muy bajo de raza, deslucido y a la defensiva. El valenciano trató de meterlo en el canasto pero el lucimiento fue imposible. Tampoco tuvo suerte con el cuarto el valenciano que se estrelló frente a un animal sin fondo ni entrega. Aun así, el de Chiva dejó destellos de calidad en las trincherillas, los molinetes y los remates. Lote ingrato. Imposible.

Fuente: aplausos.es





martes, 5 de marzo de 2013

Olivenza (Badajoz), día 3 de marzo de 2013

Ficha del festejo:
Plaza de toros de Olivenza (Badajoz). Casi lleno. Se lidiaron toros de Zalduendo.1º mal presentado, flojo. 2º manso, 3º colaborador. 4º devuelto por manso y en su lugar se ha lidiado un sobrero de Garcigrande, noble y flojo. 5º descastado, sin entrega. 6º el mejor.

Morante de la Puebla (de caña y oro): Silencio y ovación con saludos.

Jose Mari Manzanares (de celeste y oro): Silencio y ovación con saludos.

Alejandro Talavante (de blanco y oro): Ovación con saludos y oreja.

Crónica:

1º) Morante sólo pudo dejar entrever su tauromaquia toreando de capa y en el comienzo de faena, donde hubo muletazos sobre el pitón derecho y trincherazos con mucho sabor y torería. Fue lo que le dejó un toro de Zalduendo justo de presentación y de fuerzas.
2º) El segundo de la tarde ha sido un toro manso que no ha querido saber nada de la lidia, que huía de Manzanares, que le ha buscado las vueltas en todos los tercios sin éxito. 
3º) Se ha dejado un poco más el tercero de Zalduendo, un toro colaborador pero que nunca terminó de emplearse. Talavante ha estado aseado con la muleta alternando el toreo fundamental con recursos ya clásicos en su tauromaquia en los que se ha pasado el toro por detrás. Al final se ha pegado sincero arrimón. No ha estado fino con los aceros.
4º) El de Zalduendo ha sido devuelto por manso y se ha lidiado un sobrero de Garcigrande, con poca clase. Faena intermitente de Morante que ha alternado grandes muletazos, sobre todo sobre la diestra, con otros momentos en los que incluso el toro ha perdido las manos y con ellas la emoción de la faena.
5º) El quinto mantuvo el mismo tono de la corrida, resultando débil, descastado y con poca clase. Manzanares anduvo correcto con él en una faena sin gran emoción, en la que hubo muchos muletazos pero sin brillo debido a la poca entrega del toro. Mató de estocada tendida y saludó la ovación del público.
6º) El que cerró plaza fue el mejor toro de la corrida. El de Zalduendo aguantó la faena con más movilidad y resistencia que sus hermanos. La labor de Talavante fue de menos a más, más lucida sobre el pitón derecho, por donde toreó con temple y ligazón, todo a favor del animal. Aunque fue algo larga, también fue in crescendo. Pinchó en la primera entrada y dejó una estocada baja después.


Fuente: Aplausos.es

Fuente: Aplausos.es



miércoles, 7 de marzo de 2012

Olivenza (Badajoz) 3 de marzo de 2012

Ficha técnica:

Ficha del festejo:
Plaza de toros de Olivenza, cuarta y última de feria. Lleno de "no hay localidades". Toros de Núñez del Cuvillo, el tercero como sobrero, de distinta presencia y juego, mejor el cuarto.

Juan José Padilla: de verde esperanza y oro (oreja y oreja)

Morante de la Puebla: de catafalco y oro. (oreja y silencio)

Jose Mari Manzanares: de berenjena y oro. (oreja y ovación).

Crónica:
Hay una trilogía aceptada de las cosas que no regresan nunca: las palabras dichas, el tiempo y las oportunidades. Esa trilogía de lo que nunca vuelve hizo aguas. El hijo de un panadero de Jerez les dio hoy jaque mate. Dio su palabra de regresar al toreo y ahí está. Le dijo no al tiempo cuando lo trató de expulsar de forma cruel del toreo y el tiempo se le detuvo. La vida se le quiso escurrir de entre los dedos grandes que huelen al perfume que huelen las telas y las maderas de las banderillas y sólo el le dio se dio una nueva oportunidad. La de vivir toreando. Esa trilogía en jaque mate, Padilla, salió en hombros de los toreros: Juli, Barrera, Serafín, Talavante… lo sacaron en hombros desde el ruedo de Olivenza. En hombros las cosas que para cualquier ser humano jamás se regresan: la palabra, el tiempo, la vida.

Con las cosas que si regresan, volvió el héroe. Vestido de verde esperanza, el color de lo que nunca se derrota. En el bordado, hojas de laurel de oro, símbolo de la victoria coronada de los atletas griegos, y de los generales victoriosos de Roma. Y del toreo desde hoy, que en Olivenza fue todo cariño y sensibilidad. Tremenda carga de emoción desde que irrumpió en la plaza Padilla. En pie el cónclave, el paseíllo largo y cadencioso, con música de fondo pero sobre todo acompañado con gritos de torero, torero. Fue invitado a saludar desde el tercio y al saludar la carga emotiva se acrecentó. Se fundió en un abrazo con sus compañeros y después volvió el Padilla de siempre. La corrida de Cuvillo no acabó de romper, pero al menos permitió la salida en triunfo del protagonista y algunos chispazos de sus compañeros de terna.

Vistoso con el capote, el mismo con los palos, brindó a los doctores Valcarreres y García Perla, el toro del regreso, pero el único que no se enteró que hoy era día de homenaje fue el animal, que poco ayudó. Sin embargo, Padilla recetó algunos muletazos con mucho gusto. Volvió el espectáculo con el cuarto, el mejor del envío, con el que Padilla volvió a ser el vendaval. Lo saludó con una larga cambiada y compartió banderillas con Morante y Manzanares.

Los tres la armaron en el segundo tercio. Excelente par de Morante, muy bueno el de José María y espectacular el del jerezano, que brindó a su padre para portagonizar una faena vibrante, amenizada con varios cantes flamencos espontáneos, en la que se abandonó en algunos muletazos.

También Morante cortó una oreja del segundo. El sevillano brindó a Padilla la lidia del animal, toro con calidad al que el de La Puebla fue desgranando muletazos muy 'morantistas' que llegaron mucho a los tendidos. Los mejores momentos llegaron con la zurda. El quinto en cambio no colaboró y el sevillano optó por abreviar. Manzanares cortó otra oreja al tercero bis, toro rebrincado al que el alicantino consiguió empujar sobre todo por el lado derecho. Sin embargo lo más destacado de su labor, que también brindó a Padilla, fue una gran estocada en la suerte de recibir, por sí sola merecedora de premio. Con el sexto no pudo redondear.

Fuente:mundotoro.com









Fuente: Aplausos.es

sábado, 12 de marzo de 2011

Olivenza (Badajoz) 12 de marzo de 2011

Ficha técnica:

Plaza de toros de Olivenza (Badajoz). Lleno de "no hay billetes" en tarde nublada y con lluvia durante los tres primeros. Toros de Núñez del Cuvillo, el 5º como sobrero, desiguales de presencia y justos de raza, mejores 4º y 6º.

Morante de la Puebla (grana y oro) silencio y dos orejas.

Miguel Ángel Perera (azul rey y oro) saludos tras petición y ovación.

Alejandro Talavante (malva y oro) oreja y dos orejas.

Crónica:

El día había aguantado sin agua, la celebración del festejo no corría peligro, pero el cielo se cubrió nada más romper el paseíllo y en mitad de la faena del primer toro de la tarde empezó a llover con virulencia hasta la lidia del tercero.

Pero el sol quería asomar entre las nubes en la lidia del cuarto y hasta salió el arco iris para presenciar el recital de toreo del diestro de La Puebla del Río.

Morante formó un alboroto en el saludo capotero, verónicas cadenciosas, con ritmo, meciendo los brazos y hasta los mismos medios. Le gustó el toro y anduvo muy pendendiente de la lidia. Un doblón inicial provocó el volatín del de Cuvillo que la quería coger siempre por abajo.

Sabor añejo ayudado por alto, para no quebrantarlo mucho y allí, descalzo, comenzó a torerar con la derecha, con la mano baja, sometiendo como nadie la embestida del burel. Con la izquierda sobresalió un natural inmenso. Momentos de inspiración que hacen del toreo de Morante un compedio de tauromaquias. El valor de Manolo González, el arte y la torería de Pepeluis, o la gracia de Pepín Martín Vázquez.

En Olivenza, toreó de frente como Manolo Vázquez, naturales preñados de hondura y sentimiento. Morante entregado provocaba la embestida del astado hasta con el pie. Genio y figura que hacen que este torero sea único e irrepetible. Un molinete antológico, y un desplante de cartel. Un pinchazo y estocada casi entera sin puntilla que provocó el delirio de los aficionados. Las orejas son lo de menos.

Con el que abrió plaza poco pudo hacer el sevillano, rajadito desde los primeros compases de la lidia se aculó en tablas y sólo pudo esbozar algunos destellos por el pitón derecho.

El triunfador numérico de la tarde fue Alejandro Talavante. Sorteó el mejor lote de un encierro de Cuvillo muy desigual. Recibió al tercero con pies juntos y tres chicuelinas. Tras un inicio de faena muy mejicano, su trasteo alcanzó los mejores momentos por el pitón derecho. Toreó templado y muy despacio el extremeño, con renovada frescura. Administró muy bien los tiempos, pero por el izquierdo el toro se paró pronto. Tras un pinchazo y estocada paseó la primera oreja de la tarde.

Fue en el sexto donde Talavante ofreció su mejor versión. El toro, encastado, se arrancaba pronto y con embestida muy vibrante. Fue un trasteo de más a menos, con muy buenas series por el derecho en los primeros compases de la faena, el extremeño se impuso a la encastada embestida del de Cuvillo con la mano muy baja y llevándolo muy largo. No bajó el tono al natural para volver a la diestra en una serie rotunda, muy despacio y con extraordinario temple y ligazón. El astado terminó cantando la gallina y muy inteligente Talavante se fue a por la espada para dejar media estocada en todo lo alto que le permitieron cortar las dos orejas.

Miguel Ángel Perera pechó con el peor lote. Jugó bien los brazos a la verónica en su primero y expuso en un ajustado quite con por gaoneras. Comenzó su faena con pases cambiados por la espalda marca de la casa, pero la poca fuerza del burel impidió que el trasteo alcanzara mayores cotas. Minó y ayudó al toro en sus embestidas pero un inoportuno desarme rompió el ritmo inicial. Acortó distancias y logró extraer algunos circulares muy aplaudidos por los tendidos. Hubiera cortado la oreja si mata a la primera.

El quinto se partió el pitón por la cepa al estrellarse en un burladero. Saltó al ruedo un sobrero del hierro titular muy escaso de fuerza. Perera lo intentó pero el de Cuvillo perdía las manos constantemente y así es muy difícil el lucimiento. Queriendo agradar al respetable alargó en exceso su trasteo y, tras dos pinchazos y estocada, recogió una cariñosa ovación.





Fuente: Burladero.com