lunes, 14 de octubre de 2013
Sevilla, día 12 de octubre de 2013.
martes, 1 de octubre de 2013
Sevilla, día 29 de septiembre de 2013
Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería. Lleno de "no hay billetes". Se lidiaron toros de Juan Pedro Domecq y un sobrero (3º bis) de Parladé, muy deslucidos salvo el 3º bis que tuvo buen fondo. Destacó picando al primero Aurelio Cruz.
Morante de la Puebla (de nazareno y oro): Silencio en ambos.
Julián López "El Juli" (de y oro): Silencio en ambos.
Alejandro Talavante (de y oro): Ovación tras leve petición y silencio.
Crónica:
sábado, 27 de abril de 2013
Sevilla, día 17 de abril de 2013.
Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Novena de abono. Lleno de no hay billetes. Se lidiaron cinco toros de El Pilar y uno de Moisés Fraile (6º, devuelto) sustituido por un sobrero de Parladé. Bien presentados y faltos de fondo. Tras finalizar el paseíllo el público ovacionó a Morante de la Puebla. Se desmonteraron tras banderillear al 5º Joselito Gutiérrez y Guillermo Barbero de la cuadrilla de Miguel Ángel Perera.
Morante de la Puebla (de caña y oro): Ovación con saludos y silencio.
Miguel Ángel Perera (de grana y oro): Ovación con saludos y silencio.
Daniel Luque (de berenjena y oro): Ovación con saludos tras aviso y oreja.
Crónica:
martes, 16 de abril de 2013
Sevilla, día 15 de abril de 2013
Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Séptima de abono. Lleno de no hay billetes. Se lidiaron toros de Núñez del Cuvillo desiguales de presentación y bajos de raza. El mejor lote el de Alejandro Talavante.
Morante de la Puebla (de grana y oro): Ovación con saludos en ambos.
Sebastián Castella (de blanco y oro): Ovación con saludos y saludos tras aviso.
Alejandro Talavante (de azul marino y oro): Silencio y saludos tras aviso.
Crónica:
Sevilla, día 31 de marzo de 2013
Plaza de toros de la Real Maestranza de caballería de Sevilla. Domingo de Resurrección. Lleno de no hay billetes. Se lidiaron toros de Parladé (1º). Garcigrande y Domingo Hernández (5º y 6º). Los mejores 2º, 3º y 5º. En el tercio de banderillas del 5º de la tarde fue cogido "El Niño de Leganés" banderillero de la cuadrilla de "El Juli".
Morante de la Puebla (de verde botella y oro): Bronca y silencio.
Julián López "El Juli" (de azul marino y oro): Oreja y dos orejas.
Jose Mari Manzanares (de gris plomo y oro): Ovación tras aviso y ovación tras dos avisos.
Crónica:
viernes, 27 de abril de 2012
Sevilla, día 26 de abril de 2012
"Asustado", de Cuvillo, primero de la tarde, toro estrecho de sienes, tocado arriba y de llamativo pelo melocotón, fue devuelto por flojo a los corrales. En su lugar salió el primer sobrero, "Juncoso", nº 154, negro, de 530 kilos y nacido en enero de 2008, también de Cuvillo y con el que tomó finalmente la alternativa Alberto López Simón. El torero, que se fue con la muleta en los medios para ejecutar varios cambiados por la espalda, terminó echando las dos rodillas en tierra para instrumentar una redonda serie sobre la diestra. El animal, de distintas hechuras al anterior pero también de bonita estampa, embistió bien a la muleta del de Barajas, que, ya de pie, anduvo templado y centrado toreando con ambas manos, siendo fiel a su personalidad. Se volcó a la hora de entrar a matar, siendo prendido y herido en la cara interna del tercio medio del muslo derecho. Paseó una oreja ganada a ley y pasó por su propio pie a la enfermería. No pudo matar al sexto.
No hubo acople entre Morante y el colorado chorreado que hizo segundo, un ejemplar manejable aunque sin gran clase con el que el de
Manzanares saludó con mucha decisión con el capote a su primero, al que ganó terreno con gran facilidad. Bien picado por Barroso y mejor banderilleado por Trujillo y Luis Blázquez, que saludaron montera en mano, perdió pronto fuelle en la faena de muleta. Manzanares, muy poderoso en las primeras series, acabó pronto con el gas del cuvillo, que se vino pronto abajo. Mató de pinchazo y estocada corta.
Ante el quinto se inventó la faena y, de no haber pinchado y matado después de estocada baja, habría cortado una oreja. Recibió a la res el alicantino con verónicas, chicuelinas, tafalleras y torera media de rodillas. Curro Javier hizo sonar la música en banderillas y saludó montera en mano. Manzanares toreó con temple y mano baja, llenando mucho la escena y tapando los defectos del toro en una labor importante técnicamente y que contó con vistosos adornos como molinetes y cambios de mano. Puso todo el torero, muy por encima del de Cuvillo.
Parte facultativo: López Simón presenta una herida por asta de toro en la cara anterior del muslo derecho tercio medio, que interesa musculatura de vasto interno, presentando una trayectoria ascendente de 7 cm. Se hace limpieza de tejidos, hemostasia y sutura. Pronóstico Leve. firmado el Dr. Octavio Mulet Zayas.
domingo, 22 de abril de 2012
Sevilla, día 21 de abril de 2012
Mucho más se esperaba del décimo festejo de abono en Sevilla. Sólo El Fundi, que decía adiós a la afición de
El Fundi saludó una ovación con el toro que abrió plaza, un animal que no fue fácil por la escasa uniformidad de sus embestidas. Le costó entregarse al toro de Garcigrande, que apenas fue picado y llegó moviéndose al último tercio. El de Fuenlabrada, torero y templado con la capa de salida -notable fue la media de remate-, anduvo por encima del toro, que por los dos pitones de mitad de serie en adelante se acostaba y protestaba. Mató de estocada tirándose con gran rectitud.
Dio una vuelta al ruedo a la muerte del toro de su despedida en Sevilla. El madrileño, que en el toro anterior dejó un gustoso quite por chicuelinas coronado con templada larga cordobesa, volvió a rendir homenaje a Chicuelo para llevar al toro al caballo y en otro quite posterior. Además, en el saludo ejecutó tres medias verónicas de cartel. Con la muleta, aprovechó la manejable condición del castaño animal, que metió bien la cara por ambos pitones aunque es de justicia decir que cayó en muy buenas manos. Importante estuvo el torero por ambos lados, especialmente toreando al natural, dando siempre al toro un tiempecito fundamental entre los muletazos. La música sonó a destiempo y el torero mandó a la banda parar. Faena templada y torera, rematada de pinchazo y excelente estocada.
No estuvo a gusto Morante con el segundo, un toro justo de presencia que tuvo nobleza pero que contagió su sosería y falta de raza y clase al sevillano, que abrevió con él antes de despacharlo de media estocada en lo alto. Con el capote dejó varios lances de su exquisito concepto como un par de verónicas en el quite, la media de remate en el saludo y un recorte precioso para dejar al toro en suerte en el caballo.
El burraco quinto, abanto de salida, no dejó estar a gusto al de
El anovillado ejemplar que hizo tercero embistió brusco y sin clase a los engaños. Sebastián Castella, bien de salida con el capote, arrancó su labor muleteril por alto pero luego, a pesar de su gran firmeza, no pudo lucir dada la violenta condición del toro. Mató de estocada entera. En el tercio de banderillas resultó volteado Javier Ambel. El torero de plata expuso en sus dos pares, siendo alcanzando en el segundo de ellos librándose de milagro de la cornada. Saludó montera en mano y también pudo hacerlo José Chacón, excelente en la brega.
Al castaño sexto lo paró con facilidad en los medios. Realizó primero un buen quite por verónicas y otro después por chicuelinas. Brindó al público la muerte de un toro que repitió con emoción aunque sin clase en las primeras series, con el francés aguantando con mucha firmeza y determinación sus acometidas. Lástima que pronto se desfondara el animal viniéndose todo abajo.
Fuente: Aplausos.es
lunes, 9 de abril de 2012
Sevilla, día 8 de abril de 2012
José María Manzanares cortó la única oreja en el tradicional festejo del Domingo de Resurrección y que inaugura oficialmente la temporada en la Maestranza de Sevilla. Morante de la Puebla y Daniel Luque -que estuvo cumbre a la verónica con su primero- saludaron sendas ovaciones. El enciero de Juan Pedro, noble y manejable, careció de raza y casta.
Pocas opciones tuvo Morante de la Puebla con el primero, un toro sin fuerza alguna aunque con un buen fondo de calidad y nobleza. Pese a que se le cuidó en el caballo, el animal se hundió en la primera serie. El sevillano, sin obligarle en ningún momento, se lo quitó de en medio con una estocada habilidosa. Frente al jabonero cuarto realizó una faena sin continuidad. El sevillano se empeñó y apostó de verdad ante un toro que no tenía nada dentro. Morante estuvo por encima, exprimiendo a su oponente en una labor larga mal rematada con los aceros. La afición le agradeció el esfuerzo con una sincera ovación.
El que hizo segundo embistió con calidad y fijeza a la templada muleta de José María Manzanares. A pesar de su noble condición le faltó cierta vibración y alma al toro de Juan Pedro. Manzanares construyó una faena bien medida, de gran torería y buena expresión. Hubo naturales y cambios de mano exquisitos. Finura y clase en la actuación del alicantino que mató de una gran estocada en la suerte de recibir. Sevilla premió el conjunto con una oreja. Su segundo fue protestado en los primeros tercios por evindenciar cierta falta de fuerza. Sin embargo, el toro aguantó en pie y ello le sirvió para que Manzanares intentara un imposible. El alicantino se topó frente a un toro soso y bajo de raza que impidió cualquier lucimiento. La espada, de nuevo, le funcionó como un cañon.
Daniel Luque firmó un soberbio recibo a la verónica al tercero de la tarde. Cumbre del torero de Gerena que toreó sumamente despacio con la capa, saliéndose hasta los mismos medios y haciendo que sonaran los acordes de la banda de música bajo una atronadora ovación. Todo hacía presagiar una buena faena, sin embargo y tras los primeros compases el toro se ancló al piso sin empuje ni transmisión. Mucha bondad aunque sin motor. El que cerró plaza fue un toro hondo, de 600 kilos pero muy desrazado. Luque alargó en exceso la faena ante un animal que nunca se empleó y esperó siempre. El de Gerena acortó distancia hasta volcarse encima de los pitones. Poco colaborador encontró Luque en el de Juan Pedro al que despachó de buena estocada.
Fuente: Aplausos.es
miércoles, 4 de mayo de 2011
Sevilla, día 3 de mayo de 2011
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. 10ª corrida de abono. Tarde primaveral, con lleno en los tendidos. Toros de El Pilar, desiguales de presencia y de juego dispar. Destacaron 1º y 5º, el 6º tuvo un pitón derecho excepcional.
Morante de la Puebla (de carmín y azabache): silencio y silencio.
Manuel Jesús El Cid (de sangre de toro y azabache): saludos y silencio.
Esaú Fernández (de blanco y oro): oreja y oreja.
Crónica:
Con el cartel de «No hay billetes», Morante de la Puebla apareció hoy por última vez en los carteles de la temporada 2011 de la Maestranza, apadrinando a Esaú Fernández en la toma de su alternativa. Esaú, el nuevo matador de Camas, llegó con un semblante serio y de responsabilidad, arropado por las decenas de personas que se agolpaban en la puerta de cuadrillas para recibirlo. Junto con el de Salteras, Manuel Jesús «El Cid», lidiaron seis toros de El Pilar en la novena de abono de la Maestranza y segunda de farolillos. Esaú se entrenó cortando dos orejas, sin embargo, Morante y El Cid se enfrentaron a toros mansos, que huían y sin casta.
Capote al hombro, como en las corridas goyescas, Esaú Fernández, de blanco y oro, se dirigió a paso firme hacia el portón de toriles. Recibió a porta gayola al primero de El Pilar, «Portillo», un toro tostao de 509 kilos que tardó en salir y que llegaba andando al capote de Esaú. Los primeros aplausos de la Maestranza para el de Camas, que seguía a ritmo de verónicas y medias verónicas con gran solera. El toro va cogiendo ritmo, aunque, de momento, no da señas de excesivo celo. Destacable la actuación del picador, sobre todo, en la segunda puya. Deslucido totalmente el tercio de banderillas a manos de Isaac Mesa y José Ángel Muñoz, este último con menos fortuna. En la ceremonia de alternativa, Morante, de azabache y grana, le entregó la muleta y la espada a Esaú entre las palmas del graderío de la Maestranza. El de Salteras, «El Cid», de azabache y rojo, de testigo; le brinda el toro a su padre. Muletazos muy templados, los primeros de Esaú. La segunda serie hacia olvidar el mal trago vivido ayer con los toros del Ventorrillo, suena la música del maestro Tejera, todo un lujo para un día de alternativa. Encadena varios naturales, el toro sigue el engaño, es noble. Con el acero, acierta por completo, Esaú se emociona y el público, pide una oreja para el nuevo matador. Y la presidenta se la concede.
«Portadito» era el segundo de la tarde, un toro negro listón de 509 kilos, para Morante de la Puebla. El viento está jugando esta tarde una mala pasada a los matadores. En uno de los capotazos, el toro hunde los cuernos en el albero y vuelca, quedándose tumbado durante varios minutos. Tras unos momentos en los que el respetable pedía el primer sobrero, el astado se recupera. Aurelio Cruz, sin apretar, pone las dos puyas al toro. En el tercio de banderillas, tanto Antonio Jiménez «Lili» como Francisco J. Sánchez Araujo ofrecieron una buena actuación. Esaú le devuelve la muleta y la espada. El toro necesita una media altura con la muleta, se resiente aún del vuelco. En varios naturales con la derecha, el animal pierde las manos. Morante, prueba por la derecha y por la izquierda, pero el acero es el único que puede arreglar la faena. Y es que el toro se para, está mermado y no funciona por la izquierda. En la primera suerte natural, pincha en hueso. Media estocada contraria, faena sin luces.
El tercero de El Pilar «Jacobero», el primero para El Cid, es un castaño claro de 510 kilos. El Cid recibe al toro con capotazos lentos. Entre lance y lance, el toro anda. El viento sigue molestado y cada vez aprieta más fuerte. Un gesto de negativa con la cabeza de El Cid confirma el poco celo de este tercer toro que, además, va muy suelto. Juan Bernal, el picador, espera al astado que se resiste a embestir a «Marismeño», el caballo. El toro, tras el primer puyazo, huye a las tablas. Tres capotazos suaves dejan al toro en suerte para la segunda del picador, sigue parado. Rafael Perea «Boni», tiene que huir tras la colocación de las primeras banderillas. El toro es manso. Capote en mano, El Cid ve como el toro huye, pero tres naturales con la derecha lo arregla. Los muletazos suceden rápido uno tras otro, el toro accede a los engaños entre miradas del astado al cuerpo del matador. No faltó en llegar un intento de cogida, pero la agilidad de El Cid se despegó a tiempo. La corrida va a más por la intensa labor del de Salteras. Cinco derechazos que arrancan los aplausos en la Maestranza porque ven el esfuerzo del matador, el toro es desagradecido y el torero paciente. Una estocada entera y los aplausos del graderío.
«Ratero», un toro negro mulato de 540 kilos, es el segundo para Morante, como el astado anterior, huye a tablas nada más salir. Sin embargo el toro llega, y Morante regala en su último toro de la Feria un ramillete de verónicas parsimoniosas. El toro cambia su actitud, empieza a humillar. Cristóbal Cruz no insiste con la puya, ha perdido las manos en el lance anterior. Buen cuarteo de Alejandro Sobrino con las primeras y terceras banderillas. Con la muleta, Morante tiene que dejarle espacio al toro que clava los cuernos en el albero en el último muletazo de la primera serie. Derechazos dignos de aplausos en la segunda serie. Resopla Morante porque el toro se viene abajo y no accede a los engaños. Pinchazo, cuatro descabellos. Sin suerte en esta Feria para Morante pese a su valentía.
«Dudoso», un toro carbonero de 590 kilos, concede una buena lidia a El Cid tras atravesar el portón de toriles. Aplausos en la plaza después de la serie de verónicas. Manuel Jesús Román, de grana y oro, pica al toro dosificando el castigo. El matador se ha percatado de que por el pitón derecho el toro responde mejor. En la segunda puya, siguen los aplausos. Buen toreo desde el caballo. División de opiniones con las primeras y terceras banderillas de Alcalareño. David Saugar «Pirri», tampoco sale bien parado con las segundas. El Cid se va al centro del ruedo a brindar la muerte de «Dudoso» y lo recibe con la derecha, tras ella, varios derechazos, por donde da juego el astado. El toro comienza a transmitir y lo nota el graderío, no es fácil guiar a un toro tan grande que embiste a gran velocidad. Con algunos pases templados con la izquierda también consigue El Cid despertar al respetable. El de Salteras aguanta, se esfuerza y se entrega. El toro mira más al torero que a la muleta y no termina de humillar. El Cid se hace daño en la primera suerte natural, el toro se mueve y no permite que entre el acero. Estocada media tendida y división de opiniones. El jueves, otra cosa será.
Isaac Mesa le pasa por encima «Holandero», un toro colorado de 530 kilos, el segundo para Esaú Fernández, cuando tropieza al andar hacia atrás. Este toro es el que mejor actitud ha mostrado en la tarde de hoy. Esaú se sigue entendiendo bien con las verónicas en la primera serie. El toro embiste con clase con los cuartos traseros al picador. El toro humilla y embiste con clase. Perfectas banderillas las de José Ángel Muñoz e Ignacio González. Esaú, muy tranquilo, brinda al público el toro, la montera cae boca abajo. Suerte desde el principio. El toro embiste con clase, muletazos muy suaves con la derecha hacen que el maestro Tejera le vuelva a brindar su música. Cambia a la izquierda, el toro humilla, con una nobleza de calidad. Torea despacio y sigue el engaño. «Holandero» es ya lo mejor de esta tarde. Saca al toro al centro del ruedo y el público lo agradece. Las palmas no cesan en la Maestranza muletazo tras muletazo. En la última serie de muleta el toro se viene abajo y se acerca a tablas. Seguridad con la espada, dos estoconazos. El público pide otra oreja para el niño de la alternativa. La presidenta vuelve a concedérsela. Esaú tiene ya el respeto de Sevilla.
Fuente: abcsevilla.es
Fuente: Prime time Comunicación
sábado, 30 de abril de 2011
Sevilla, día 30 de abril de 2011
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería. Lleno en los tendidos. Toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados y de buen juego. El 3º de nombre Arrojado, negro mulato listón, marcado con el numero 217 y con 500 kilos de peso, fue indultado tras la petición unánime del público. El 2º fue devuelto por flojo y sustituído por otro de mismo hierro.
Julio Aparicio (de azul pavo y oro): pitos y pitos.
Morante de la Puebla (de verde esperanza y oro): saludos y división.
José María Manzanares (de turquesa y oro): dos orejas y dos orejas.
Comienza el paseíllo en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, con la plaza absolutamente llena. La lluvia, que ha caido a lo largo del día sobre Sevilla, ha remitido una hora antes del comienzo del espectáculo.
Crónica:
El primero de Núñez de Cuvillo, un toro colorao «Halcón» de 531 kilos, para Julio Aparicio, que hoy lucía de azul pavo y oro, recibió a su salida un aplauso del respetable por la buena fisonomía que presentaba. Dos lances y dos medias verónicas de gran belleza hacía prever que la faena podría acabar en gloria. El toro se desplaza, se va muy lejos detrás del capote, es un astado con mucho recorrido. Es un toro con buena clase, galopa y se humilla. Aparicio aprovechó esta situación para brindar una revolera. Morante toreó el segundo quite, en el segundo tercio, con gran solera dedicando verónicas, una tras otra, que hicieron sonar la música. Gran actuación de los banderilleros Paco Peña (Canela y azabache) y Ricardo Canela "Kaito" (Fucsia y plata). El tercer tercio siguió dando que hablar entre los tendidos de la Maestranza. El toro es noble y se deja hacer. Aparicio muestra confianza, sobre todo con su derecha, ante la humillación del toro; los pases de muleta, uno a uno, despiertan los olés del graderío. Pero el toro se agotaba, y Aparicio no supo terminar la faena como se merecía. No tuvo buena suerte con la espada, que se quedó en el estoque a la mitad.
Morante, de verde esperanza y oro, que ya dejaba en su anterior actuación en el día hoy un quite extraordinario, daba los primeros lances para «Tortolito», el segundo de la tarde, un negro mulato de 520 kilos. Las primeras impresiones de este de Nuñez del Cuvillo no son tan halagüeñas como el primero de Aparicio. El toro busca la salida pero, poco a poco, y con el buen hacer de Morante, comienza a humillar. El toro flojea de manos, Morante resopla y se desespera. Era de esperar: el presidente, Julián Salguero Villadiego, decide sacar el pañuelo verde y al coso el primer sobrero, de nombre «Farfolillo», otro negro mulato de 520 kilos. Este sobrero presenta las mismas características que el anterior, un par de pases hace ver que podría repetir la actuación del segundo de la tarde. También da señas de que flojea. Tras el picador, el toro está desubicado, rápidamente, cambio de tercio. En las banderillas: Alejandro Sobrino (Carmesí y azabache) y Francisco Javier Sánchez Araújo (Azul y azabache). Morante, en paralelo a las tablas, ayuda al toro. En seis o siete muletazos el toro revive. Increíble Morante con la derecha. El astado coge velocidad y se acopla a la faena. Suena la música de la banda del maestro Tejera para acompañar a Morante. El toro demuestra su bravura en cada uno de los engaños del de la Puebla, que le exige los embistes. El maestro toma aire para seguir con naturales con la izquierda. Media estocada trasera que no hace al toro caer. El descabello termina la faena.
«Arrojado», un toro negro mulato de 500 kilos, es el tercer toro para Manzanares, que aparece de turquesa y oro. Varios lances con el capote quitan el mal sabor de boca del anterior toro. El toro presenta buenas condiciones, que hace que el picador, Juan José Trujillo (Azul marino y plata), se luzca. Curro Javier (Purísima y plata) y Luis Blázquez (Pizarra y plata), en las banderillas. Curro Javier las cuadró perfectamente ganándose la ovación del público. Manzanares sitúa al toro en el centro del ruedo. Cinco derechazos bastaron para que el maestro Tejera hiciera sonar la música en la Maestranza. El toro continúa los engaños y humilla, el público se pone en pie. ¡Perfecto! Suena por el graderío. Manzanares improvisa, acompaña con el pecho, los giros, con seguridad y templanza lleva a buen puerto la faena. El de turquesa y oro va despacio, mima a «Arrojado», lo está bordando. La Maestranza saca los pañuelos, parte del público pide el indulto del astado. No se recordaba una actuación así en el coso del Baratillo. Veredicto del presidente: Indulto para «Arrojado» y dos orejas simbólicas para el maestro de la gran faena de la Maestranza. Esto es historia.
Sale el cuarto, aún con el shock del indulto de «Arrojado». «Manzanillo», también negro mulato de 504 kilos para Julio Aparicio, que no se le ve tan confiado como con el primer toro. El picador, David Prado (grana y oro), no acierta con la primera puya y la segunda no gusta al público. Muleta en mano, Aparicio intenta que su faena continúe con la buena racha de la tarde. El público se impacienta, lógico tras el trabajo de Manzanares. El toro tiene cierto recorrido, tiene nobleza, está pendiente de la muleta, pero el toro se cansa. La segunda puya no la ha aguantado, el toro se echa con los pitos del público. Aparicio ya lo único que puede hacer es entrar a matar. Dos suertes naturales al hueso. Los asistentes a la Maestranza piden ya el quinto toro, y que Morante vuelva a hacer vibrar. A la tercera, estocada entera.
El quinto para Morante de la Puebla «Ropalimpia», un toro colorado de 516 kilos, se ensaña, nada más salir, con las tablas de la Maestranza y se lastima. Tiene buenas cualidades en la embestida, pero algo flojo en las manos. El toro es bravo. Tras las puyas, el celo que mostró al inicio decae y el público lo nota. Ponen las banderillas Antonio Jiménez 'Lili' y Alejandro Sobrino. En una de las banderillas, Ropalimpia clava los pitones en el suelo y cae, el toro se defiende. Se intuye que el astado no aguantará. Pocos muletazos, un estoque a hueso y cuatro descabellos. Pitos desde el graderío. Morante sabe que la tarde es de Manzanares.
Sale Manzanares de nuevo ante una ovación de Sevilla. Desde el tendido le piden otras dos orejas. «Campanito» es el sexto de Manzanares, un negro mulato de 522 kilos. El toro sale con ganas pero se frena. El maestro lo lleva bien, despacio, está con el astado. Quiere repetir gloria. A causa del embiste, la punta del cuerno cae al suelo tras retirarse de la segunda puya del picador. El valor de los banderilleros se ve en estos de la cuadrilla de Manzanares. Engranajes perfectos de Trujillo que arrancan los aplausos. Manzanares brida al público en el centro del coso el sexto de la tarde. A pies juntos, sólo estirando la muñeca, Manzanares vuelve a torear con música. Muleta en la derecha vuelve a torear despacio. Muletazo a muletazo, un toreo de salón y la Maestranza puesta en pie. Va muy despacio. Con una figura muy vertical, Manzanares se llena de gloria con su sexto toro. Estocada en todo lo alto. El toro se cae. La Maestranza grita ¡Torero, torero! Dos orejas y se abre la Puerta del Príncipe. 30 de abril de 2011, una tarde para la historia.
Fuente: abcdesevilla.es
fuente: Prime time comunicación.
domingo, 24 de abril de 2011
Sevilla, día 24 de abril de 2011
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de la Real Maestranza. Primera de abono. Lleno de "no hay billetes". Toros de Daniel Ruiz, bien presentados y justo de raza. Sobresalió el quinto.
Morante de la Puebla (de grosella y azabache): silencio y silencio.
Julian López El Juli (de catafalco y oro): silencio y dos orejas.
José María Manzanares (de azul marino y oro): ovación y ovación.
Incidencias: se guardó un minuto de silencio en memoria de Pepín Martín Vázquez y Juan Pedro Domecq. Los astados lucieron divisa de luto en recuerdo y homenaje a Juan Pedro Domecq.
Cuadrillas: Saludaron Juan J. Trujillo, Curro Javier y Luis Blázquez de la cuadrilla del Manzanares.
Crónica:
Ambiente de gala en los tendidos maestrantes, pero por desgracia el encierro de Daniel Ruiz no invitaba al optimismo. Tuvo que salir el quinto para hacer honor al refrán. Aunque el honor lo hizo Julián López El Juli que una vez más demostró que es un torero en estado de gracia.
El día amaneció luminoso, pero a medida que se iba acercando la hora de la corrida nubes cárdenas poblaban el cielo sevillano. Por desgracia se cumplieron los peores presagios y en el primer toro y hasta la muleta del segundo la lluvia hizo acto de presencia con suma intensidad.
Juli demostró suavidad con el capote, y ya con la franela en los primeros compases dejó tres naturales superiores. Aunque fue con la diestra con la que Julián derrochó mando y entrega. Juli sometió al astado arrastrando la muleta una y otra vez, pulseando y embebiendo la embestida del burel hasta provocar el éxtasis colectivo.
Derechazos hondos y cambios de mano una y otra vez, sin enmendarse. Le puso gusto en los remates, aprovechado los viajes hacia los adentros. Juli demostró que pretende continuar al mismo nivel que la temporada pasada, sigue sin adivinársele techo. Se fue tras la espada para lograr la estocada que le hizo merecedor de las dos orejas.
En el segundo de la tarde, ya dejó El Juli su tarjeta de presentación en el saludo capotero. Quitó por chicuelinas con una media gustándose. Brindó Juli creyendo que el astado le iba a acompañar, muy flojo el de Daniel Ruiz, cambió pronto la dulzura por secos derrotes que violentaron el trasteo.
Morante se encontró con un primer astado que pronto cantó la gallina. El aire le impidío lucierse con el capote, y en la muleta la brusquedad del astado le hicieron tomar pornto la calle de enmedio.
Quitó por chicuelinas en la cuarto, el más justo de presencia del encierro. Inició por alto el trasteo, que parecía poder tomar vuelo. Sólo podemos destacar algún derechazo de bello trazo ya que la poca clase del animal dieron al traste con las ilusiones iniciales. No perdío mucho tiempo el de La Puebla y tras un pinchazo hondo su labor fue silenciada.
Lo mejor de Morante llegó en el tercero de la tarde, cuando intervino en quites en el toro de Manzanares. Desplegó su capote y dejó dos verónicas y media para el recuerdo. Lentas, mecidas e inmaculadas en el trazo que supusieron una explosión de júbilo en los tendidos maestrantes.
Manzanares hilbanó verónicas con chicuelinas en el saludo capotero del primero de su lote. Chicuelinas también en el quite con una media en la que salió airoso dando la espalda al toro. Ancanzó la faenas mejores cotas por el pitón derecho, fero la falta de continuidad en el trateo unido a deslucida embestida se llevaron las esperanzas.
El sexto fue bravucón, tomaba bien la franela y se abría al final del muletazo, Manzanares se la dejó puesta y logró alcanzar momentos momentos muy lucidos. Faltó fluidez al planteamiento y un inoportuno desarme deslució el conjunto. Demoró en exceso el trateo, y se atascó esta vez el descabello. Recogió una cariñosa ovación del público.
Fuente: Burladero.com
























