martes, 16 de abril de 2013

Sevilla, día 31 de marzo de 2013

Ficha del festejo:
Plaza de toros de la Real Maestranza de caballería de Sevilla. Domingo de Resurrección. Lleno de no hay billetes. Se lidiaron toros de Parladé (1º). Garcigrande y Domingo Hernández (5º y 6º). Los mejores 2º, 3º y 5º. En el tercio de banderillas del 5º de la tarde fue cogido "El Niño de Leganés" banderillero de la cuadrilla de "El Juli".

Morante de la Puebla (de verde botella y oro): Bronca y silencio.

Julián López "El Juli" (de azul marino y oro): Oreja y dos orejas.

Jose Mari Manzanares (de gris plomo y oro): Ovación tras aviso y ovación tras dos avisos.

Crónica:

Tarde magistral la de El Juli en Sevilla. Tres orejas, petición de rabo y Puerta del Príncipe para el madrileño, que ha protagonizado una soberbia actuación con capote y muleta frente a dos toros de Justo Hernández a los que cuajó de principio a fin. Se fue con ambos a portagayola, hizo sonar la música con la capa en su primero y realizó con los dos toros sendas faenas históricas, de máxima figura del toreo. El público, rendido ante tal exhibición de poderío, tocó las palmas por bulerías para Julián.
Así hemos vivido la narración on-line del festejo, en el que Morante y Manzanares no han podido tocar pelo:
La amenaza de lluvia en Sevilla se ha cumplido y sobre la capital hispalense está lloviendo con fuerza. Las primeras gotas llegaron justo en el momento en el que los operarios de la Maestranza retiraban la lona que durante la jornada del domingo ha protegido el ruedo, y a diez minutos escasos de la hora de inicio del festejo la intensidad de la lluvia ha aumentado considerablemente, generándose una auténtica cortina de agua a las seis y media en punto.
A las siete menos veinte, después de que los toreros salieran un momento a inspeccionar el ruedo y de que bajara notablemente la fuerza del aguacero, arrancó el paseíllo. Morante viste de verde botella y oro, El Juli de negro y oro y Manzanares de gris plomo y oro.
Morante no quiso ni ver al primero, un toro de Parladé que no mostró peligro para tanto prejuicio como mostró el de La Puebla. Duró en la cara del toro, muleta en mano, menos de un minuto, arrancando el último tercio con la espada de matar en su poder. Se lo quitó de en medio de media estocada y arreció la bronca del respetable.
La lidia del cuarto, que no transmitió nada, no tuvo apenas historia. Sólo reseñar el toreo de capa del sevillano, que lo bordó de salida. La faena de muleta de Morante navegó entre voluntades, poniendo más de su parte que en el toro anterior. Hubo silencio al final.
El Juli cortó una oreja y se le pidió con fuerza la segunda en el primer toro de su lote, al que se fue a recibirlo a porta gayola y le cuajó un emocionante saludo capotero. Luego, en el quite, en el que mezcló verónicas con cordobinas, toreó con tanta templanza que incluso hizo sonar la música de la Maestranza. El toro fue noble, buen colaborador para el torero aunque algo venido a menos y de recorrido más corto por el pitón izquierdo. El madrileño basó su labor en los medios y con la mano siempre muy baja. Muy centrado el torero en una faena en la que predominó, fundamentalmente, su quietud y su temple. Se pasó muy cerca al animal, que enseñaba las puntas, toreando con ligazón y buen ritmo en una labor maciza, repleta de verdad. Lo reventó con la espada y llegó el primer trofeo.
Faenón, lío gordo, público en pie... Faena maciza, cumbre, de las mejores de Juli en esta plaza al quinto del festejo, al que recibió también a porta gayola. Con un cuarto de muleta, haciendo gala de una vergüenza torera y capacidad brutal, bordó el toreo con despaciosidad y poderío. El toro fue grandón, obediente y muy noble. Y la estocada, como la faena, fue soberbia. El presidente sacó los dos pañuelos a la vez, del tirón, y el público incluso llegó a pedir el rabo para el torero. Antes, el animal prendió en banderillas a El Niño de Leganés. El de plata, que ya había clavado el par de banderillas, perdió pie a la salida del encuentro con el toro, cayendo al albero y sufriendo una fuerte paliza. Lleva tres cornadas, una en la parte trasera del muslo derecho, otra en la pantorilla y la tercera, parece ser, se la dio el primero del lote de Julián en un momento que pasó inadvertido para el público.
Manzanares saludó una ovación tras finiquitar el primer toro de su lote. El alicantino ejecutó una faena larga, en la que molestó mucho el viento pero en la que no se han llegado a encontrar del todo toro y torero. Hacia el final de la labor le cogió mejor el aire al toro Josemari, que calentó al público aunque, quizá, ya algo tarde. Mató de estocada tras pinchazo, sonando un aviso antes de entrar a matar.
Mejoró su imagen ante el sexto, frente al que diseñó una faena muy pura aunque fuertemente molestada por el viento. Su labor fue de menos a más, terminando dispuesto y valiente el torero intentando salvar su tarde. Terminó la faena arriba, pero falló con la espada y el descabello y todo quedó en ovación tras dos avisos.

Fuente: Aplausos.es



miércoles, 20 de marzo de 2013

Valencia, día 19 de marzo de 2013

Ficha del festejo:
Plaza de toros de Valencia. Última de la feria de Fallas. Tres cuartos de plaza. Se lidiaron toros de Juan Pedro Domecq y Parladé (2º bis y 3º) bien presentados y de juego desigual; y otro sobrero de Jandilla lidiado en 6º lugar de buen juego. Tras romper el paseíllo se retiró el alguacilillo de la plaza Gabriel Hernández, cortándole el plumero del sombrero Enrique Ponce en presencia de sus compañeros de cartel.

Enrique Ponce (de azul rey y oro): Silencio tras aviso y ovación con saludos tras aviso.

Morante de la Puebla (de sangre de toro y oro): Silencio y vuelta al ruedo tras petición.

Daniel Luque (de azul marino y oro): Oreja y dos orejas.

Crónica:

Lo mejor de la feria se vivió en la última corrida. Día grande y tarde de toreo grande con un Ponce templado, un Morante inspirado y un arrebatado Luque. Los tres pudieron salir a hombros pero la espada, dejó sin premio a Ponce y Morante. Importante la tarde de Daniel Luque en Valencia. Tres orejas y puerta grande de ley, de verdad.
El sexto, devuelto por inválido, fue sustituido por un sobrero de Jandilla, bravo. Luque brindó la última faena de la feria al alguacilillo que se retiraba, Gabriel Hernández. Faena de menos a más, en la que los mejores momentos llegaron al final, cuando toreó de verdad, cuando sometió al toro por abajo, gobernando la embestida y llevándola larga. Respondió el toro al mando, al toreo por abajo y siguió Luque toreando en una segunda faena que sí tuvo gran calado. Gran toro el de Jandilla, ganadería que ha cuajado una gran feria. Importante Daniel Luque, arrebatado, con ganas, torero y muy firme. Culminó con las luquecinas, que llegaron mucho al público. Mató de una gran estocada que le valió el premio de las dos orejas. Puerta grande de ley. Ovación para el toro en el arrastre.
Daniel Luque recibió con buenos lances a la verónica al colorado tercero, con el hierro de Parladé. Bien Antonio Manuel Punta en banderillas, pero sin desmonterarse. Aunque no iba sobrado de fuerzas, tuvo calidad el toro. Luque lo sujetó bien sobre la diestra sin obligarlo, gustándose, acompañando la embestida, encajado de riñones, rota la cintura. Le bajó la mano con la zurda pero no hubo acople por ese pitón. Acompasados resultaron los ayudados para cerrar al toro. Torería en un pase del desdén. Faena elegante, por encima de las condiciones del toro. Mató de una buena estocada, pelín caída si cabe. Oreja.
La magia llegó a la plaza de toros de Valencia con Morante de la Puebla en el quinto. La faena de la tarde, de la feria quizá. Para recordar. Completa de principio a fin. De capote a muleta. Torería y distinción en el toreo del sevillano, que enloqueció al público valenciano. Morante se salió hasta los medios en las verónicas de recibo, a cada cual mejor. La media tuvo aires de toreo antiguo. Siguió toreando por verónicas, replicó Luque por templadas gaoneras y volvió Morante por chicuelinas de mano baja que tuvieron cadencia. Noble fue el toro, que no se cansó de embestir. La faena de Morante con la muleta fue de menos a más y poco a poco fue construyendo una obra de calidad. Despaciosidad en el trazo, cadencia, compás, el toreo de sentimiento que muy pocos saben interpretar. Dos ayudados por alto tuvieron empaque y sabor. Un pase de pecho kilométrico, largo y sentido, hizo sonar un olé rotundo. Se durmió en las últimas tandas de derechazos, encajado, templado y toreando con una despaciosidad sin igual. Mató de un pinchazo hondo y dos descabellos. Dio una calurosa vuelta al ruedo tras una fuerte petición de oreja.
El segundo, de pelo jabonero, fue devuelto por flojo. El sobrero llevaba el hierro de Parladé. Morante lo recibió con verónicas de su sello rematadas de dos soberbias medias y una preciosa revolera. El toro mostró su buena condición en los primeros tercios, sobre todo por el pitón izquierdo; por el derecho lanzaba un tosco gañafón. Puso en apuros a Lili en banderillas, haciéndole hilo hasta tablas. El toro tenía bondad, aunque le faltaba empuje. Morante porfió con él en la muleta pero nunca sin comprometerse. No vio opciones de lucimiento y optó por abreviar. Mal con la espada, echó mano del descabello y tras fallar un golpe, el toro hizo por él de punta a punta de la plaza, lanzándole un derrote que sólo atravesó la taleguilla por fortuna. Pasó a la enfermería, donde se le apreció un corte en el pie provocado por el descabello.
El cuarto salió enseñando su buena clase y nobleza, condiciones que aprovechó Enrique Ponce para estirarse con gusto a la verónica. Bien después en el quite por delantales y en una larga cordobesa para dejar al toro en el caballo. Entró al quite Morante por verónicas, una de ellas, a cámara lenta, de cartel de toros. En este toro el de Chiva se pudo quitar la espinita del primero y toreó con elegancia, naturalidad, temple y buen gusto. Ponce supo tirar bien del toro, llevándolo con la mano baja muy toreado. Bien sobre ambos pitones en una faena marca de la casa, que tuvo elegancia y torería. Lo emborronó todo con el mal uso de la espada. Fuerte ovación.
No comenzó bien la tarde con un primer toro imposible, inválido, sin fuerza ni clase alguna. Ponce, que vio que no podía lucirse, abrevió pronto, pasaportando al toro de una estocada casi entera.

Fuente: Aplausos.es


martes, 5 de marzo de 2013

Olivenza (Badajoz), día 3 de marzo de 2013

Ficha del festejo:
Plaza de toros de Olivenza (Badajoz). Casi lleno. Se lidiaron toros de Zalduendo.1º mal presentado, flojo. 2º manso, 3º colaborador. 4º devuelto por manso y en su lugar se ha lidiado un sobrero de Garcigrande, noble y flojo. 5º descastado, sin entrega. 6º el mejor.

Morante de la Puebla (de caña y oro): Silencio y ovación con saludos.

Jose Mari Manzanares (de celeste y oro): Silencio y ovación con saludos.

Alejandro Talavante (de blanco y oro): Ovación con saludos y oreja.

Crónica:

1º) Morante sólo pudo dejar entrever su tauromaquia toreando de capa y en el comienzo de faena, donde hubo muletazos sobre el pitón derecho y trincherazos con mucho sabor y torería. Fue lo que le dejó un toro de Zalduendo justo de presentación y de fuerzas.
2º) El segundo de la tarde ha sido un toro manso que no ha querido saber nada de la lidia, que huía de Manzanares, que le ha buscado las vueltas en todos los tercios sin éxito. 
3º) Se ha dejado un poco más el tercero de Zalduendo, un toro colaborador pero que nunca terminó de emplearse. Talavante ha estado aseado con la muleta alternando el toreo fundamental con recursos ya clásicos en su tauromaquia en los que se ha pasado el toro por detrás. Al final se ha pegado sincero arrimón. No ha estado fino con los aceros.
4º) El de Zalduendo ha sido devuelto por manso y se ha lidiado un sobrero de Garcigrande, con poca clase. Faena intermitente de Morante que ha alternado grandes muletazos, sobre todo sobre la diestra, con otros momentos en los que incluso el toro ha perdido las manos y con ellas la emoción de la faena.
5º) El quinto mantuvo el mismo tono de la corrida, resultando débil, descastado y con poca clase. Manzanares anduvo correcto con él en una faena sin gran emoción, en la que hubo muchos muletazos pero sin brillo debido a la poca entrega del toro. Mató de estocada tendida y saludó la ovación del público.
6º) El que cerró plaza fue el mejor toro de la corrida. El de Zalduendo aguantó la faena con más movilidad y resistencia que sus hermanos. La labor de Talavante fue de menos a más, más lucida sobre el pitón derecho, por donde toreó con temple y ligazón, todo a favor del animal. Aunque fue algo larga, también fue in crescendo. Pinchó en la primera entrada y dejó una estocada baja después.


Fuente: Aplausos.es

Fuente: Aplausos.es



lunes, 4 de marzo de 2013

San Luis de Potosí (México), día 22 de febrero de 2013

Ficha del festejo:
Plaza de toros de "El Domo" de San Luis de Potosí (México). Se lidiaron toros de Mimiahuapam de juego desigual, el mejor el 4º, premiado con arrastre lento. Media entrada.

Morante de la Puebla (de catafalco e hilo blanco): Silencio y oreja con petición de la segunda y bronca al palco.

Alejandro Talavante (de catafalco y plata): Silencio en su lote.

Octavio García "El Payo" (de azul purísima y oro): Ovación y oreja.

Diego Silveti (de sangre de toro y oro): Dos orejas y oreja.

Crónica:

Diego Silveti obtuvo un gran triunfo en la corrida extraordinaria celebrada en el Domo de San Luis Potosí. El torero de Irapuato cortó tres orejas y salió en hombros en un festejo donde Morante de la Puebla protagonizó los pasajes más bellos del espectáculo y si no salió en hombros fue por culpa de la incompetencia del juez de plaza que premió una rácana oreja una obra grande. Otra cortó El Payo de un variado encierro de Mimiahuapam mientras que Talavante se fue de vacío con el peor lote.

Fuente: Aplausos.es

Fuente: Aplausos.es


domingo, 17 de febrero de 2013

Medellín (Colombia) día 16 de febrero de 2013

Ficha del festejo:
Plaza de Toros de Medellín (Colombia). Tres cuartos de plaza. Se lidiaron toros de Ernesto Gutiérrez, de juego desigual, siendo el 4º premiado con la vuelta al ruedo.

Pepe Manrique (de espuma de mar y oro): Aplausos en ambos.


Morante de la Puebla (de verde esperanza y oro): Oreja y oreja.


Sebastián Castella (de azul marino y oro): Dos orejas y aplausos.


Crónica:


Morante de la Puebla y Sebastián Castella cerraron con éxito el abono colombiano de la Macarena en Medellín y salieron del coso a hombros tras cortar dos orejas cada uno. El sevillano paseó un trofeo de cada ejemplar de su lote después de dos faenas en las que hubo pasajes de sobresaliente torería manejando capote y muleta; mientras que el torero francés desorejó por partida doble al primero de su lote tras una entregada y valiente labor.

Completó el festejo el espada nacional Pepe Manrique, que rayó a buen nivel con el gran cuarto -premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre-, pero su fallo a espadas le impidió salir en volandas con sus compañeros.

Fuente: Aplausos.es



















Fuente: Aplausos.es