Plaza de toros de Olivenza (Badajoz). Casi lleno. Se lidiaron toros de Juan Pedro Domecq (6º bis), correctos de presentación, descastados y de pobre juego en conjunto. Al finalizar el paseíllo el público obligó a saludar a la terna.
Enrique Ponce (de grana y oro): ovación con saludos y palmas tras aviso.
Morante de la Puebla (de nazareno y oro): fuerte ovación con saludos tras petición y silencio.
Alejandro Talavante (de nazareno y oro): oreja tras aviso y petición de la segunda.
Crónica:
El tercero fue devuelto y en su lugar corrió turno.
Alejandro Talavante cuajó una faena rotunda y contundente por su firmeza y
valor frente a un animal sin entrega ni humillación. El extremeño aguantó
miradas y consintió parones en un labor muy templada y torera. Se ajustó y se
ciñó con el toro en tandas intensas por la complejidad de su oponente. Se tiró
derecho a matar, cobrando una estocada entera. Oreja. El sexto tuvo buena
condición pero embistió rebrincado y se defendió en cada acometida por su falta
de fuerzas. El extremeño, muy templado, le ayudó a romper a base de darle
pausas. Paciente el torero que tiró con pulso de su oponente. Mató de buena
estocada y paseó un trofeo que le abrió la puerta grande.
Morante de la Puebla cuajó una faena llena de
personalidad, torería y suavidad. Todo lo hizo despacio el sevillano que dejó
muletazos exquisitos frente a un animal manejable pero a menos. Hubo detalles
de mucho sabor y belleza. Dejó media estocada y saludó una ovación. Imposible
fue el quinto. Flojo y blando, le costó mantenerse en pie. Inválido. Abrevió el
sevillano ante el cabreo general del respetable.
Enrique Ponce no tuvo ninguna opción ante el primer
juampedro, un animal muy bajo de raza, deslucido y a la defensiva. El
valenciano trató de meterlo en el canasto pero el lucimiento fue imposible.
Tampoco tuvo suerte con el cuarto el valenciano que se estrelló frente a un
animal sin fondo ni entrega. Aun así, el de Chiva dejó destellos de calidad en
las trincherillas, los molinetes y los remates. Lote ingrato. Imposible.
Fuente: aplausos.es
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